Vivimos en la era de la sobreinformación: los estímulos son tantos y tan variados que cada vez resulta más complicado encontrar una fórmula que capte la atención de nuestro interlocutor. Esto ha provocado que la habilidad para comunicarse de forma eficaz con otros usuarios haya pasado de ser muy importante a vital, especialmente cuando nuestro negocio o marca personal depende de ello.

Conformar un discurso que capte la atención de nuestros interlocutores es una tarea titánica, mil veces más complicada de lo que parece a simple vista: tiene que resultar entretenido, desarrollando un buen storytelling que mantenga al usuario expectante; hay que saber intercalar en el speech unas cuantas llamadas a la acción efectivas, las dosis justas de persuasión y también cierto grado de repetición de conceptos. La finalidad es clara, más allá de objetivos comerciales o no: que nuestro discurso permanezca en la memoria de los usuarios el tiempo suficiente como para que identifiquen nuestra marca y que la recuerden claramente.

Como hemos señalado antes, aunque parezca muy fácil hacer una lista de “to do things” en nuestro discurso, una vez os paréis a prepararlo comprobareis que la teoría está bien, pero que en la práctica se necesitan algunas dosis más de creatividad e intuición. Algunos conocimientos de psicología e incluso un amplio vocabulario también pueden ser muy buenos aliados.

Hablar con todo el cuerpo

No solo de palabras vive el hombre y tampoco es suficiente con ellas para convencer a alguien. Cuando mantienes una conversación, ya sea con un interlocutor o una sala llena de ellos, el lenguaje no verbal es casi tan importante como el vocabulario con el que te expresas.

Antes de nada: la primera impresión es fundamental en el mundo de los negocios y las ventas. Tanto, que son suficientes 7 segundos para que nuestro interlocutor se conforme una primera impresión de nosotros, compuesta en un 75% por lo que percibe en nuestra imagen. De ahí que, además de la forma de comportarse y de los modales, sea muy importante el cómo se viste para ir a la oficina o para hacer negocios, sea al nivel que sea o sin importar el sector.

Mirar a los ojos de tu o tus interlocutores, mostrarte seguro y sonriente, pisar con garbo, saludar con firmeza o practicar la escucha activa son algunos puntos muy importantes del lenguaje no verbal que pueden determinar el éxito o el fracaso de tu discurso. De hecho, de nada sirve hacer un speech memorable si se va vestido de forma incorrecta, te muestras inseguro o proyectas una imagen de poca profesionalidad. Cuando vendes una idea o un producto, tienes que que venderlo con todo.

La importancia de un buen coach

Inés Mazarrasa, coach y facilitadora de cambios con más de 20 años de experiencia, conoce todos los entresijos del discurso para lograr un impacto comercial en las propuestas empresariales. En su masterclass “¿Comunicas para ser o comunicas para vender?”, intentará compartir sus conocimiento sobre el poder de la conversación como herramienta para poner en valor los proyectos empresariales.

Si quieres aprender de una auténtica maestra, solo necesitas acudir el próximo miércoles 24 de abril a las 13:00 h a CooLab, el coworking de última generación recientemente inaugurado en Boadilla del Monte. Con Inés Mazarrasa descubrirás los beneficios de aplicar la comunicación efectiva en el mundo de los negocios.

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