Si eres autónomo o acabas de iniciar una nueva aventura empresarial, cuestiones como el espacio de trabajo y el control de gastos son fundamentales para no morir en el intento. Al fin y al cabo, no es lo mismo alquilar un local que trabajar desde casa, ya sea por cuestiones económicas o de equipo.

Existe una tercera opción, novedosa y flexible, que puedes adaptar a tus circunstancias: los espacios de coworking.

Un coworking es un espacio colaborativo en el que se reúnen profesionales de cualquier sector para generar sinergias… O no. En estas oficinas compartidas se dan cita desde teletrabajadores a autónomos y pequeñas empresas. Aunque lo ideal es llegar a conocer a otras personas que te hagan crecer profesionalmente o con las que puedas llegar a colaborar en el futuro, no es estrictamente necesario.

Un espacio de coworking como el que ofrece Coolab, sin embargo, no es solo una oficina abierta en la que diversos profesionales se dan cita para su día a día o para reunirse con clientes de forma puntual: hay una serie de servicios anexos que deben incluirse para facilitar el trabajo de los usuarios del coworking.

Como imaginarás, las dinámicas laborales son muy diferentes en un espacio de coworking, pero… ¿cuáles son sus verdaderas ventajas?

Ventajas del coworking frente al trabajo desde casa

Cuando eres autónomo o cuentas con uno o dos trabajadores a tu cargo, trabajar en remoto, cada uno desde su casa, puede ser una solución. Al fin y al cabo, no solo ahorrarás en el alquiler de una oficina o en tiempos de desplazamiento, sino que también podrás organizarte a tu manera (reduciendo el estrés), quizás te ayude a ser más productivo y podría llegar a ser una fórmula para conciliar la vida familiar con la laboral.

Pero, como podrás imaginar, trabajar desde casa también tiene sus desventajas. ¿Sabes cuál es la mayor de ellas?

Que lo más probable es que te resulte muy difícil, a la larga, separar la vida laboral de la familiar; por no hablar de establecer horarios que te permitan sacar tu trabajo adelante sin renunciar a disfrutar de tus seres queridos.

Otros problemas pueden ser el sedentarismo o la soledad, ya que aunque tengas compañeros, es más difícil generar vínculos duraderos al no veros o tratar todos los días. Por no hablar del trabajo en equipo o las reuniones con los clientes.

Acudir o alquilar un despacho o una sala de reuniones en un espacio de coworking pueden ayudarte a evitar muchos de estos problemas:

  1. En el ámbito económico, un coworking es mucho más barato que el alquiler de una oficina privada. Al fin y al cabo, la mayoría de coworkings cuentan con precios y tarifas diversas para que el interesado elija la que se adecue a sus necesidades; no es lo mismo acudir todos los días, solo o con tus compañeros/trabajadores que alquilar un espacio de forma puntual para una reunión o para un trabajo concreto.
  2. Si lo que te preocupa son los horarios, muchos espacios de coworking abren incluso las 24 horas del día, para que cada uno decida cuándo quiere acudir. De esta forma, puedes elegir tu propio horario (lo que es maravilloso para la conciliación familiar) sin necesidad de renunciar a la separación entre trabajo y familia.
  3. A veces, cuando trabajas en una oficina privada o con múltiples compañeros, pueden darse situaciones desagradables a nivel personal o incluso laboral. Esto se evita en gran medida cuando eres autónomo o trabajas en remoto, pero a veces puede echarse de menos el estar en contacto con otros profesionales. En un coworking será raro que estés solo pero, a su vez, no te verás obligado a relacionarte si no quieres hacerlo. Podrás compartir tus logros o problemas solo con quien quieras y cuándo quieras.

Por qué es mejor un coworking frente a una oficina privada

Cuando eres dueño de una pequeña empresa, alquilar un local o un despacho privado puede ser demasiado costoso o, directamente, puede no resultar rentable. Es cierto que una buena oficina aporta una sensación y una presencia muy positiva de cara a los clientes, pero no es un motivo para justificar dicha decisión cuando se cuenta con un presupuesto reducido.

Un espacio de coworking, sin embargo, puede aportar a tu empresa dicha sensación de profesionalidad de cara a los clientes con una inversión mensual mucho menor, por no hablar de sus otras ventajas:

  1. Cuando se tiene una pyme con dos o tres miembros a tu cargo, funcionar en un espacio común no solo ayuda al trabajo en equipo, sino que también favorece las relaciones personales; también podrá darte un mayor control sobre la situación general de la empresa y del trabajo que se realiza. Así será más fácil controlar si todo se está llevando al día o si hay alguien que no está cumpliendo con los objetivos.
  2. Los espacios de coworking, en algunas de sus tarifas, suelen ofrecer servicios complementarios, como asesoría, recogida de paquetes o la posibilidad de registrar el domicilio fiscal en dicho lugar. Es el caso, por ejemplo, de los planes Coworking Fijo Genius o de la Oficina Virtual Basic que ofrecen Coolab.
  3. En un espacio de coworking es más fácil encontrar otros profesionales con tu mismo perfil o perfiles complementarios, con los que puedes llegar a intercambiar conocimientos o incluso generar sinergias.

Los espacios de coworking como Coolab suelen, además, ofrecer diversos tipos de espacios, para que alquiles o utilices el que mejor se adapte a lo que necesites en cada momento. Solo tienes que probar la dinámica y ver si te encuentras cómodo trabajando en un coworking, buscar la tarifa que cuadre con lo que buscas, ¡y esforzarte al máximo para que tu negocio nunca deje de crecer!