Cuando se trabaja en una oficina, lo mínimo es que el entorno y los materiales sean los adecuados para poder llevar a cabo nuestra tarea con la máxima efectividad. Si además resulta ser un espacio agradable, ¡mejor que mejor!

Dependiendo de a qué nos dediquemos, necesitaremos determinados equipos y materiales, además de un mobiliario adaptado. Sin embargo, hay ciertos elementos que son comunes a la mayoría de oficinas y profesiones. Estos básicos te asegurarán el entorno perfecto.

Qué suministros necesita una oficina

Cuestiones como el mobiliario o contar con los servicios adecuados es primordial. No es lo mismo trabajar en una mesa minúscula, con una silla de plástico incómoda a hacerlo con elementos más convenientes. Tampoco es igual tener una conexión a Internet lenta que una instalación de fibra óptica con la suficiente potencia para todos los que necesiten trabajar con ella.

Estos son algunos de los básicos que necesitas para que todo funcione como un reloj:

  1. Mobiliario correcto: un escritorio lo suficientemente grande y una silla ergonómica son fundamentales. Al fin y al cabo, lo más probable es que pases allí sentado muchísimo tiempo y necesitas mantener una buena postura para que tu salud no se vea perjudicada.
  2. Una buena instalación de Internet: que sea rápido, seguro y cubra las necesidades de todos los trabajadores. Hoy en día, la conexión a Internet es imprescindible para la mayor parte de las empresas, por eso es tan importante.
  3. Una buena iluminación: a ser posible, que haya una buena fuente de iluminación natural. Esto aporta más energía y ayuda a la creatividad, además de ser una buena fórmula para evitar dolores de cabeza, vista cansada e incluso malas posturas (al no ver adecuadamente la pantalla), por no hablar de los beneficios que tiene para el medioambiente un menor consumo eléctrico. Si te ves obligado a depender de una fuente de luz artificial, es mejor que sea indirecta y que no te dé de lleno. Si además utilizas luces Led, que consumen hasta un 80% menos que las tradicionales, ¡mejor que mejor!
  4. Ni frío ni calor: un buen sistema de calefacción/ aire acondicionado es imprescindible, ya que la temperatura a la que estamos incide directamente sobre nuestro estado de ánimo, nuestra productividad, nuestra creatividad… Al fin y al cabo, no apetece mucho trabajar si se está incómodo, ¿verdad?
  5. Áreas de descanso: Ya sea una pequeña cafetería, un espacio a parte o pasar del despacho a la cocina, los pequeños recesos son muy importantes para mantenerte funcionando durante varias horas seguidas. Diferenciar entre el espacio de trabajo y el de descanso te ayudará a desconectar, aunque sea cinco minutos y disminuirá tus niveles de estrés. Añadir plantas o dicho espacio o directamente en la zona de trabajo ayudará también a la productividad, ya que ayudan a mejorar la concentración y a contrarrestar el estrés.

Material de oficina imprescindible

Contar con los equipos y el material de papelería necesarios también es muy importante. Los suministros de estos últimos deben ser revisados con asiduidad, para asegurarte de que no te quedas sin ciertas cosas que puedan retrasar tu trabajo o el de tus empleados.

  1. Ordenador y periféricos: un ordenador que funcione bien es imprescindible, sobre todo cuando necesitas estar conectado de forma continua. Este debe acompañarse de elementos periféricos de calidad: una impresora, un escáner, ratón, pantallas, discos duros externos… Pueden resultar una inversión costosa, pero te aseguramos que la diferencia se nota.
  2. Smartphone o tablet: hoy en día, no podemos concebir nuestra vida sin él, fuera y dentro del entorno laboral. No solo las llamadas son importantes; una buena tablet o un smartphone pueden ayudarte a mantener tu agenda al día, a organizarte, a buscar información puntual estés donde estés…
  3. Material de papelería: papel, lápices y bolígrafos, post-its, archivadores, una grapadora, los sellos de empresa… Son pequeñas cosas que para tomar notas puntuales, hacer esquemas o poner recordatorios son fundamentales. Los utilices mucho o poco, lo mejor es optar por materiales reciclados.

Asegurar estas condiciones mínimas para un entorno de trabajo cómodo y productivo conlleva una inversión económica importante mes a mes, por no hablar de los gastos de adquirir todos los materiales, el equipamiento y el mobiliario adecuado. Por todo ello, un espacio de coworking puede ser una gran solución.

Entre las ventajas de trabajar en un coworking está el despreocuparte de la compra y el mantenimiento del mobiliario, de determinados equipos o de los materiales de papelería. Al pagar una tarifa fija mes a mes, según tus necesidades, los servicios y espacios a los que quieras acceder, evitarás gastos superfluos mientras conservas el nivel de productividad al máximo.  

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