Si has llegado hasta aquí, puede que sea porque te has estado planteando la posibilidad de emprender un nuevo negocio últimamente. O quizá llevas años pensándolo, pero siempre acabas desterrando la idea.

No podemos decirte que emprender es fácil y sencillo: tendrás que invertir muchas horas, la presión pasará a ser parte de tu vida cotidiana y te verás obligado a aprender una gran cantidad de cosas para que funcione. Pero sí te garantizamos que si lo consigues, será gratificante.

Si el miedo y la incertidumbre no te permiten dar el paso, deja de pensar en todos los motivos por los que no deberías hacerlo, y nosotros te contaremos las razones por las que sí deberías emprender tu propio negocio.

Motivos para emprender un negocio

  • Es una buena oportunidad para seguir evolucionando: es fácil que la rutina del día a día te haga sentir estancado y atrapado en tu situación. Emprender tu propio negocio puede proporcionarte la posibilidad de seguir evolucionando no solo como profesional, sino también como persona, a la vez que te permite enfrentarte a nuevos desafíos y retos y poner a prueba tus conocimientos. Es el toque de motivación que necesitas.
  • Mayor libertad: ser tu propio jefe te aporta una mayor libertad en numerosos aspectos. Significa que puedes elegir aspectos tan sencillos pero importantes como las ideas que quieres desarrollar, cómo quieres hacerlo o cuáles son los valores del negocio.
  • Elige dónde quieres trabajar: es una de las grandes ventajas. Ya no hace falta que te adaptes a la oficina de la empresa o que aguantes interminables atascos a diario. De ahora en adelante, tú eliges el lugar. Además, en la actualidad existen innumerables opciones para desarrollar tu actividad profesional: puedes optar por comprar un espacio, trabajar en casa, probar el alquiler de despachos en un coworking… Tú decides.
  • Horarios: es cierto que vas a invertir muchas horas en tu negocio, sobre todo al principio, pero cuando haya despegado y te acostumbres, aprenderás a organizarte y a adaptar los horarios a tus preferencias. Tu trabajo y tu estilo de vida estarán en sintonía y no tendrás que dejar tu vida social a un lado o trabajar jornadas que no se identifican con quién eres o con cómo te gusta vivir tu día a día.
  • Nuevos conocimientos: no solo vas a poner en práctica y a afianzar todos los conocimientos que ya tienes. Como emprendedor, tendrás mil tareas y también mil facetas, ya que no cuentas con una plantilla de empleados especializados que hagan lo que tu no sabes llevar a cabo. Así que te toca aprender todo lo necesario para tu negocio si quieres que sobreviva. No será fácil, pero te enriquecerá y hará que te conviertas en un profesional atento, multidisciplinar y siempre listo para cualquier desafío.

Esperamos que estas razones te hayan ayudado a decidirte. ¿Estás listo para emprender tu nuevo negocio? ¡Suerte!

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