Ser autónomo no es fácil. Además de toda la presión, la incertidumbre, y las horas extra invertidas en el negocio, existen otros muchos factores que pueden hacer perder la cabeza al emprendedor. Una de ellas son los impuestos y la declaración de Hacienda.

Los autónomos necesitan realizar un gran número de inversiones en diferentes aspectos si quieren que su empresa funcione y evolucione: contratar empleados, comprar material, disponer de un espacio competente y con los suministros necesarios para poder desarrollar su actividad profesional… Y esto supone, inevitablemente, una cantidad importante de gastos.

Gastos que puedes deducirte si eres autónomo

La buena noticia es que existe una serie de gastos que los autónomos pueden deducirse y que pueden ayudar a aliviar en cierto modo las cuentas de la empresa y las del propio emprendedor, aunque es necesario que se cumplan una serie de requisitos:

  • En primer lugar, los gastos tienen que estar relacionados con la actividad profesional y económica de la empresa.
  • Tienen que poder justificarse mediante recibos, facturas, o cualquier otro comprobante que demuestre la compra que se ha llevado a cabo. Es importante disponer de las facturas para que Hacienda pueda verificar que estos gastos pertenecen a la actividad profesional de la empresa.
  • Además, los gastos deben aparecer recogidos en los libros de contabilidad del negocio.

Ejemplos de gastos deducibles para autónomos

A continuación os mostramos un listado con varios gastos que los autónomos pueden desgravarse en la declaración:

  1. Dietas: las comidas y las reuniones con clientes que supongan gastos efectuados en restaurantes, bares… pueden deducirse, presentando en la declaración la factura o ticket correspondiente para que pueda comprobarse el precio, la fecha (ya que solo resultan válidas las realizadas en días laborables), el lugar, etc.
  2. Formación: si el autónomo está realizando algún tipo de formación que guarde relación con el negocio, también puede desgravarse el coste de esta. Dicha formación hace que el trabajador esté mejor cualificado, lo que tiene resultados en la actividad de la empresa.
  3. Alquiler de espacios: el dinero utilizado en la adquisición de un espacio de trabajo se puede deducir fácilmente, dado que la relación con la actividad del negocio es bastante obvia. Sin embargo, en el caso de la utilización de la vivienda propia como espacio laboral, es diferente. Es necesario especificar cuál es la superficie de la vivienda que se ocupa, y cuantos días y horas se trabaja en ella. Así, puede deducirse hasta un 30% de los gastos derivados del uso del gas, agua, Internet, luz… en la vivienda. Existen, además, otras alternativas para encontrar un espacio en el que los autónomos puedan llevar a cabo la actividad de su negocio. El coworking es una alternativa útil y en auge, que aporta una mayor flexibilidad y versatilidad para todos aquellos que buscan un espacio de trabajo diferente, y sus gastos también son deducibles en la declaración de Hacienda.
  4. Asistencia médica: los gastos en seguros médicos o por enfermedad pueden también deducirse, comprendiendo primas que incluyan no solo al trabajador, sino también al cónyuge y a los hijos menores de 25 años.
  5. Viajes, desplazamientos: los viajes relacionados con el desempeño de la actividad profesional también pueden desgravarse, incluidas estancias en hoteles, billetes de avión y desplazamientos durante el viaje.
  6. Transporte: de igual manera son deducibles los gastos en transporte que se ocasionen mientras se desarrolla la actividad del negocio, por ejemplo si se usa el metro o el autobús
  7. Teléfono/móvil y factura: si se dispone de un teléfono profesional con el que comunicarse con los clientes y demás públicos del negocio, también pueden deducirse estos gastos, tanto el precio del aparato en sí, como el de su uso.
  8. Internet: el dinero utilizado en la adquisición de servicios de Internet, al igual que con el teléfono, se puede desgravar.
  9. Material de oficina: los gastos derivados de la compra de material de oficina también pueden deducirse, presentando la factura correspondiente.
  10. Vestuario: se puede desgravar el dinero invertido en la obtención de vestuario, como por ejemplo ropa de protección o uniformes (batas, chalecos…).
  11. Dominio y diseño de la página web, licencias, hosting…: todos los gastos relacionados con la adquisición de un dominio para la página web del negocio, las licencias necesarias, el diseño y personalización de la propia web… pueden deducirse en la declaración.
  12. Empleados: obviamente, no solo se deducen los gastos derivados de la actividad del autónomo en sí, sino también de sus empleados (dietas, formación, viajes…).
  13. Servicios de otros profesionales: por ejemplo, servicios de gestoría, de publicidad…

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