Hay una falsa creencia entre los trabajadores y empresas, en las que se cree que ser más productivo está íntimamente ligado a trabajar más horas, pero ¿es esto cierto?

Para ser más productivo hay que trabajar más, pero no refiriéndonos a las horas, si no a la dedicación, concentración y esfuerzo, para lograr así ser eficiente.

Ser más eficiente consiste en ser capaz de distinguir prioridades, saber diferenciar lo urgente de lo importante y organizar las tareas por orden de importancia.

¿Es posible aumentar la productividad y mejorar el equilibrio en el trabajo y en la vida personal?

La respuesta es sí y se consigue trabajando menos horas.

Todas las empresas estarán de acuerdo en que desean que sus trabajadores sean felices, comprometidos y productivos, pero muchas no estarán tan de acuerdo con que para conseguir esto, deben reducir las horas laborales de sus empleados.

Para llevar esta teoría a la práctica, varios negocios europeos han realizado estudios entre sus empleados reduciéndoles las horas de trabajo, pero manteniendo sus condiciones.

Todos los resultados obtenidos en las pruebas fueron idénticos. A pesar de las horas reducidas, los trabajadores fueron un 20% más productivos y mucho más felices. Se encontró que el trabajo y la satisfacción de los empleados aumentaron en todos los niveles.

 

Por ejemplo, acuérdate cuando estabas en el colegio, siempre había un grupo de alumnos que llevaban todas las materias al día y conseguían las mejores calificaciones. Y luego estaba el otro grupo de alumnos que estudiaban para los exámenes 2 días antes y sus notas eran bastante mejorables. Al final, los alumnos que estudiaban todos los días, conseguían ser más productivos con menos horas de dedicación.

Esto mismo ocurre en el día a día de nuestras empresas, los trabajadores consiguen mayores niveles de concentración y dedicación, cuando menores son las horas que tienen que emplear a una tarea diaria, siempre que esas horas sean eficientes. Esto ocurre también cuando pueden contar con suficientes tiempos de descanso durante su jornada laboral.

Esta teoría no solo sirve para ser más eficiente en el entorno laboral, sino que también beneficia a los trabajadores en el ámbito personal, buscar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, es la clave del éxito para cada empleado y para las empresas.

En definitiva, si tus trabajadores son felices, serán más eficientes y mayores serán sus niveles de rendimiento, lo que beneficia directamente a los ingresos de la compañía.

 

¿Estás de acuerdo con esta teoría?

¿Quieres saber más?

Descubre una nueva forma de trabajar en un entorno lleno de creatividad y talento. ¡Escríbenos y resolveremos todas tus dudas!